Martes, 10 de julio de 2012

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Ha tenido que pasar un cuarto de siglo para que el PSOE acabe reconociendo la legitimidad de los ciudadanos en su "presión social" contra José Bono en Talavera en los años ochenta. Lo han hecho con su profusión de declaraciones despectivas hacía la presidenta regional cuando inauguraba el Festival Internacional de Teatro de Almagro. Un grupo de indignados -según quién mande- arrearon contra ella, y sin pensarlo, justificaban en ese mismo instante el desencajamiento de José Bono Martínez en Talavera cuando otra presión social le dejó el coche y la dignidad para el chapista.

Pero hay diferencias sustanciales. En Almagro, un grupo organizado de abigarrados individuos –e individuas- protestaban por los recortes económicos que persiguen acabar con el abuso de tantos años; en Talavera se protestaba por el hartazgo ciudadano de ver a políticos asistir a dar el pésame por los asesinados de ETA. En Almagro había, entre los recios manifestantes, dirigentes de instituciones públicas que representan a todos; en Talavera eran simples ciudadanos dispuestos a secundar a la Guardia Civil y sus familias.

En Talavera no había recortes. Había una familia de la Benemérita con niños asesinados en el cuartel de Zaragoza. Y había indignación –muchos años antes del 15M- por la actitud político-comprensiva hacia los terrorista que ahora mismo muestra el no menos socialista Pachi López. En Almagro había un colectivo de beneficiarios del socialismo de Bono y Barreda armando gresca por la exigencia de sacrificios.

Los de Talavera clamaban por la vida de la gente que se dedica a proteger la del resto. En Almagro se formó un festolín progresista para resaltar la gravedad de la situación, que en su opinión no es que se haya dilapidado el esfuerzo de los ciudadanos traducido en dinero, sino que a ellos les recorten sus salarios.

Efectivamente, hablar de dinero es una ordinariez, mientras que identificarse con el dolor de los demás es el gesto humano más sensible. En Almagro hablaban de lo primero, en Talavera hace un cuarto de siglo de lo segundo.

Y he aquí la última diferencia. Insultar a Cospedal ha salido gratis en Almagro, presionar a Bono les costó a muchos en Talavera pasar por el juzgado.



Publicado por talabricense @ 10:19  | politica
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